NEURALFEED. Back to the edition
WorldSTORY FILE

Maricarmen y la alquimia

By Cristina Monge

<p>El <a href="https://elpais.com/espana/madrid/2026-09-23/maricarmen-se-queda-un-centenar-de-activistas-espera-junto-a-la-anciana-a-la-comision-judicial.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/madrid/2026-09-23/maricarmen-se-queda-un-centenar-de-activistas-espera-junto-a-la-anciana-a-la-comision-judicial.html">desahucio de Maricarmen Abascal </a>ha provocado una alquimia y ha abierto el camino para convertir el descontento en fuerza de transformación social. ¿En toda la sociedad, en buena parte de ella, sólo en un sector? ¿<a href="https://elpais.com/espana/2026-10-03/sanchez-mide-el-alcance-del-malestar-social-contra-la-derecha-para-decidir-si-convoca-ya-elecciones.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2026-10-03/sanchez-mide-el-alcance-del-malestar-social-contra-la-derecha-para-decidir-si-convoca-ya-elecciones.html">Suficiente para cambiar el estado de ánimo del electorado progresista</a>? Estas son las preguntas que permiten valorar la pertinencia de un adelanto electoral. De momento, lo ya constatado es que la movilización ha focalizado la conversación pública en la principal preocupación de los españoles, los responsables políticos se han visto forzados a actuar con sentido de urgencia, cualquier intento de confrontación generacional se ha frustrado al ver a <a href="https://elpais.com/espana/2026-10-03/reacciones-a-los-decretos-de-vivienda-y-las-acampadas-en-directo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2026-10-03/reacciones-a-los-decretos-de-vivienda-y-las-acampadas-en-directo.html">miles de jóvenes saliendo a las calles</a> para protestar por el desahucio de una mujer de 87 años, y lo que es más relevante, el descontento individual que conduce a la apatía y la melancolía se ha convertido en redescubrimiento de la fuerza de la acción colectiva.</p><p><a href="https://elpais.com/opinion/2026-10-04/maricarmen-y-la-alquimia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>

There’s more to the story.

You’re reading material shared in El País’s RSS feed. Continue with the original publisher for the complete story.

Continue at El País
Original reporting remains with its publisher.Back to the edition

Your reading account

Sign in to keep your reading list, preferences, and personal picks together.

You can always keep reading without an account.